Optima Media: El éxito de la afiliación algorítmica en el sector B2B
Pierre-Benoît Simax, Market Manager FR & Vertical Growth Lead Europe en Optima Media

¿Qué papel juega la inteligencia artificial (IA) en vuestras estrategias de contenidos, optimización SEO o monetización?
En el área de SEO, la IA juega todavía un papel secundario. En cambio, es el eje central de nuestra estrategia de adquisición de pago, que constituye la mayor parte de nuestro negocio, especialmente en el ámbito corporativo. Utilizamos la IA de forma masiva para la automatización de campañas SEA, la gestión de anuncios en Google Ads y la optimización continua del rendimiento.
A nivel interno, estas automatizaciones agilizan enormemente el trabajo de nuestros account managers y traffic managers, mejorando la eficiencia operativa y nuestra capacidad para optimizar campañas a gran escala.
¿Habéis adaptado ya vuestras estrategias de visibilidad a la era de los motores conversacionales (LLM, SGE, ChatGPT, Perplexity…)?
Sí, por supuesto. Hemos integrado por completo esta evolución en nuestro enfoque de visibilidad. Nos aseguramos de estar presentes en los principales entornos conversacionales, como ChatGPT, y también utilizamos herramientas del ecosistema de Claude. Nuestra lógica es tener visibilidad en todos los entornos emergentes, sobre todo en las estrategias de afiliación B2B, donde la búsqueda de información cualificada por parte de los profesionales es cada vez más conversacional.
¿Qué canales o buenas prácticas os parecen más eficaces hoy en día para maximizar el ROI de las campañas de afiliación en el sector de la Banca y el B2B?
Nuestra principal palanca se basa en la optimización de los costes de adquisición, concretamente a través del envío de datos directamente a Google Ads. Enviamos la información de los leads y de las ventas finales, lo que permite entrenar los algoritmos y reducir significativamente el coste de adquisición de cliente (CAC) para los anunciantes profesionales.
Hemos construido un modelo de adquisición muy eficiente en Google Ads que replicamos en todas nuestras verticales. En el caso del B2B, la compra de tráfico se adapta específicamente a las dinámicas de las cuentas profesionales; por ejemplo, realizando un trabajo muy enfocado en palabras clave como «cuenta pro». Tratamos el sector de la banca y el B2B con un enfoque idéntico en cuanto a metodología, aunque hoy en día el peso del B2B es mayor en nuestras activaciones.
¿Cómo han transformado vuestras colaboraciones las nuevas regulaciones sobre los influencers (ley de 2023, códigos de la UMICC)?
Estas normativas no han tenido un impacto relevante en nuestras colaboraciones actuales, ya que nuestras acciones en B2B y Banca se apoyan en métricas de rendimiento (performance) puro y duro, más que en el marketing de influencia en el sentido estricto de la palabra.
¿Qué errores o ideas preconcebidas seguís detectando en las marcas? ¿Y qué consejos daríais para evitarlos?
Una idea falsa muy habitual es pensar que la creación de una campaña de afiliación va a generar tráfico y resultados de forma inmediata. En realidad, las campañas que mejor funcionan son aquellas que cuentan con un volumen de datos suficiente para entrenar los algoritmos de manera correcta.
Tanto en B2B como en Banca, es necesario proyectar la estrategia a medio y largo plazo: se requiere un mínimo de seis meses para ver madurar el programa, y a menudo hace falta un horizonte de un año completo para alcanzar el máximo rendimiento. La paciencia y la capacidad de capitalizar los datos son los verdaderos factores clave del éxito.
¿Qué tendencias emergentes observáis para este año 2026 en el sector de la Banca y el B2B?
En el entorno corporativo, estamos viendo un auge imparable de la firma electrónica. Es un eje estratégico en el que queremos posicionarnos con fuerza. También estamos trabajando en el desarrollo de soluciones de software en torno a la contabilidad y la facturación, con la ambición de estructurar un ecosistema integral de servicios vinculados a la banca profesional.
Hace poco lanzamos subverticales relacionadas con los datáfonos (TPE) y planeamos crear y testar una vertical dedicada en exclusiva. El mercado de la banca para empresas tiene un potencial enorme. El verdadero reto actual es acelerar el paso en estas verticales B2B antes de que el nivel de competencia se vuelva demasiado elevado.
¿Qué porcentaje representa hoy en día la afiliación en vuestros ingresos globales? ¿Cómo veis su evolución ante la diversificación de modelos?
Actualmente, la afiliación representa cerca del 90 % de nuestros ingresos globales. Históricamente, este modelo suponía el 100 % de nuestra actividad. Aunque ahora observamos una diversificación progresiva hacia acuerdos directos con agencias (deals), la afiliación se mantiene como el pilar central de nuestro modelo de negocio, especialmente en el segmento corporativo.
¿Cuáles consideráis que son las ventajas de colaborar con una plataforma como Affilae?
La rapidez de ejecución es una ventaja fundamental. La plataforma ofrece un enfoque doble muy interesante: una opción de autogestión para las marcas que buscan autonomía y un acompañamiento estructurado a través de sus equipos de cuentas.
La herramienta es muy intuitiva, los equipos son sumamente reactivos y, en comparación con las redes de afiliación tradicionales e históricas, el coste financiero para los anunciantes representa una ventaja competitiva brutal, sobre todo para aquellos actores del sector profesional que están descubriendo el potencial de la afiliación B2B. Además, a nivel técnico de tracking, los resultados son excelentes, lo que facilita enormemente la adopción del modelo.
¿Cuáles serán vuestros momentos clave o proyectos principales para los próximos 12 meses?
El año estará marcado por varios hitos, con un pico de actividad muy claro que esperamos a partir de septiembre. En el mercado francés ya contamos con una base muy sólida. Por ello, nuestra prioridad estratégica para los próximos 12 meses es la expansión internacional, poniendo especial foco en Alemania y los Países Bajos —que son nuestros dos mercados prioritarios—, además de Finlandia y Noruega.




